El método Suzuki. Un método para todos

El método Suzuki es una forma de acercar la música a todo el mundo. No es un método pensado solo para futuros músicos profesionales, sino la forma de que cualquier niño pueda desarrollarse con todos los beneficios que aporta el estudio de un instrumento.

“No hay por qué hacerse músico profesional. Si una persona trabaja para tocar bien el violín, desarrolla el talento para sobrellevar cualquier problema trabajando y entonces surgirá el talento para resolver los problemas más difíciles” Sinichi Suzuki

El profesor  Suzuki nació en Japón en 1898. Estudio durante 8 años con Karl Klingler, famoso cuartetista y alumno del mítico Joseph Joaquin, en Alemania.

Su formación musical fue totalmente europea, pues incluso cuando empezó a estudiar en Japón, lo hizo también con otro  alumno de Joaquin, Ko Ando. Después de la segunda guerra mundial, es cuando le piden que enseñe a tocar el violín a niños muy pequeños y empieza a investigar sobre la mejor forma de hacerlo. Es entonces cuando empieza a observar la forma en que los niños aprenden a hablar. Observa el sorprendente grado de especialización que alcanzan, reproduciendo hasta los acentos de los dialectos más difíciles del japonés, y llega a la conclusión que es éste, el mejor método de enseñanza. El método de la lengua materna.

El método de la lengua materna

Todos los niños aprenden a hablar su lengua materna con un increíble grado de perfección. Incluso terminan por captar y reproducir hasta los más mínimos detalles de pronunciación y acento de la zona en la que viven.

Además para la edad de 5 ó 6 años ya la han desarrollado e interiorizado. Esta observación hizo al profesor Sinichi Suzuki comprender, que el mejor método de educación, tiene que ver con aprender la lengua materna. Si un niño habla bien su idioma, ha desarrollado un gran potencial. Así mismo desarrollaría ese potencial en cualquier otro campo, de acuerdo con la forma en que fuese educado.

piano

En el método Suzuki, se utiliza la escucha como primer medio de llegar al niño. Es uno de los pilares, al igual que lo ha sido para el niño al aprender a hablar. Le rodeamos de los sonidos y de un medio que les empuje a “necesitar la música”. El segundo pilar es la repetición, igual que al aprender una palabra la repitieron cientos de veces sin cansarse, hasta interiorizarla. Poco a poco la capacidad del niño aumenta y es capaz de aprender y utilizar más palabras.

El tercer pilar es el de la motivación. Cuando un niño dice su primera palabra, o sonido que se le parece, se monta una fiesta alrededor, lo que le empuja a seguir repitiéndola y mejorando. Además la forma de aprender de un niño, es mediante el juego, es su forma de comunicarse. Los juegos que se utilizan en clase y que utilizarán los padres en casa, tendrán todos, un sentido en el desarrollo de sus habilidades.

“¿Habla bien tu hijo?” preguntaba el profesor Sinichi Suzuki a las madres o padres interesados. “Si es así es evidente que puede desarrollar excelentes capacidades con una buena educación. Ten confianza”. Cualquier niño puede desarrollar su talento musical, y con ello beneficiarse de todo lo que ello conlleva. Nuestro deber como padres y profesores es dar a nuestros hijos un medio rico en estímulos, en el que puedan desarrollarse como personas.